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La inclusión social como factor de desarrollo de la logística sostenible

¿Sabías que un 77% de las empresas invertirá en un proyecto logístico sostenible en los próximos doce meses?

A lo largo de los últimos años, el sector logístico está implicado en un cambio de lógica hacia un modelo más verde, con una visión centrada en el desarrollo sostenible, la eficiencia energética y la disminución de su huella de carbono. Una transformación que supone adaptar sus procesos hacia la sostenibilidad con el objetivo de reducir el impacto ambiental de todas sus actividades logísticas.

Esta visión verde, se refleja tanto en las acciones que está poniendo en marcha el sector e impregna sus miradas y reflexiones. Por ejemplo, según el Índice de confianza en el sector logístico español (2020), un 77% de las empresas invertirá en un proyecto logístico sostenible en los próximos doce meses y un 89% considera importante la obtención de certificaciones de sostenibilidad para sus actividades logísticas.

Además de ello, según el Barómetro Lean & Green de AECOC (Asociación de Fabricantes y Distribuidores) de 2020, el 52,8% de las empresas participantes del programa Lean & Green, consideró que la sostenibilidad en la logística mantendría el peso estratégico de antes de la pandemia mientras que un 36,1% afirmó que adquiriría una mayor importancia tras la crisis del COVID-19.  Para reforzar esta realidad en favor de la sostenibilidad, un 88,9% de las empresas consideró que la eficiencia sostenible en la logística sería igual o más importante en una sociedad post pandemia.

La apuesta por la sostenibilidad y el desarrollo sostenible no es solo una forma de proteger el medio ambiente y los ecosistemas y recursos del planeta haciéndolos compatibles con la actividad económica, sino que es una forma de pensar y accionar centrada en el crecimiento económico sostenible

Respecto a las acciones que está tomando el sector de la logística para ser más sostenible hay que señalar las siguientes: 

  • Reparto en bicicletas, motocicletas, triciclos, cuatriciclos, así como en furgonetas y coches eléctricos.
  • Vehículos autónomos en el que se favorece la conducción autónoma del reparto.
  • Minihubs urbanos como pequeños almacenes en los que depositar la mercancía a entregar de un área en concreto.
  • Sistemas de información y comunicación digital mediante apps y otras herramientas para ganar eficiencia en la entrega.

Hay que señalar que la sostenibilidad se refiere a la capacidad de satisfacer las necesidades de las generaciones actuales sin perjudicar a las generaciones futuras. La apuesta por la sostenibilidad y el desarrollo sostenible no es solo una forma de proteger el medio ambiente y los ecosistemas y recursos del planeta haciéndolos compatibles con la actividad económica, sino que es una forma de pensar y accionar centrada en el crecimiento económico sostenible, pero también en conceptos como la igualdad de oportunidades, la inclusión y que el desarrollo económico llegue a toda la ciudadanía. 

Es por ello, que hay que entrelazar la sostenibilidad ambiental, económica y social para poder desarrollar de manera efectiva esta transformación hacia la sostenibilidad. Una sostenibilidad que también supone preservar e incluir a aquellas comunidades y personas afectadas por esta transformación hacia un sector más verde.

La sostenibilidad social centra sus actuaciones en el desarrollo de colectivos concretos y en la cohesión y estabilidad de poblaciones que están en situación de desventaja y vulnerabilidad social respecto la ciudadanía general. Es por ello, que el camino hacia la sostenibilidad no puede desarrollarse ocasionando más desigualdades en estos colectivos ya discriminados, sino que debe servir para cerrar estas brechas y desequilibrios presentes en nuestra sociedad.

Las empresas del sector de la logística pueden convertirse en generadoras de cambio social y ambiental, pueden favorecer otro modelo de movilidad más respetuoso con el medio ambiente y más inclusivo con aquellos sectores más vulnerables

Según el Departamento de Prácticas Mundiales de Sostenibilidad e Inclusión Social del Banco Mundial, la sostenibilidad social “trata de sociedades inclusivas y resilientes donde los ciudadanos tienen voz y trata de ampliar las oportunidades para todas las personas. Junto con con la sostenibilidad económica y ambiental es fundamental para la reducción de la pobreza y la prosperidad compartida”.

Incluir a colectivos vulnerables y personas en exclusión social hace que el sector logístico contribuya al desarrollo sostenible y la sostenibilidad al incorporar una mayor diversidad de personas tanto en sus procesos como en sus acciones, favorecer la participación económica de colectivos que han estado excluidas históricamente y ayude a mitigar las desigualdades sociales existentes. Las empresas del sector de la logística pueden convertirse en generadoras de cambio social y ambiental, pueden favorecer otro modelo de movilidad más respetuoso con el medio ambiente y más inclusivo con aquellos sectores más vulnerables. Un tipo de logística que tenga en cuenta a las generaciones presentes, pero también a las futuras. Es por ello que la transición hacia un tipo de logística verde debe implicar un marco sostenible y social en el cual enfocar tanto sus procesos como sus actividades logísticas hacia estas lógicas.

Tener una perspectiva inclusiva significa que el sector de la logística se desarrolla a la vez que fortalece el comercio local, las comunidades en las que está presente y las relaciones entre distintos actores y agentes económicos. Comunidades más fuertes, significan comunidades más resilientes y unidas para afrontar el reto del desarrollo sostenible.